El encaje y el tul bordado son los tejidos del vestido de comunión de toda la vida. Tienen dibujo propio, normalmente flores u ondas, y convierten cualquier corte sencillo en un vestido con presencia.
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Encaje o tul bordado: qué cambia
El encaje suele aparecer en zonas concretas: el cuerpo, las mangas o el remate del escote. El tul bordado cubre más superficie, muchas veces toda la falda, y deja ver el forro de debajo. Por eso los vestidos de tul bordado sobre fondo rosa o salmón tienen ese tono tan suave.
Modelos que te recomendamos
En Marla, el K218 tiene el cuerpo forrado con tul de encaje, el centro liso y cuello barca, con falda de tul maquillaje. El K213 va al revés: cuerpo liso en tul y mangas de encaje con dibujo de flor que terminan en tres volantes. Y el K238 rodea el escote barca con una puntilla de encaje en salmón y blanco roto.
Si buscas firma de diseñador, El Caballo trabaja el tul bordado como nadie. El K440 tiene el cuerpo bordado terminado en ondas y mangas transparentes acabadas en forma de campana. El K422 combina cuerpo liso en blanco roto con mangas y falda de tul bordado sobre fondo rosa.
Consejos para acertar
Con tanto detalle en el vestido, los complementos funcionan mejor discretos. Un tocado a juego del propio diseñador suele ser la opción más fácil, y los tienes en tocados de comunión.
Mira también las fotos de detalle. El dibujo del encaje se aprecia mucho mejor de cerca, y es lo que va a salir en las fotos del día.
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